En apenas unas semanas hemos recibido cerca de 900 postulaciones procedentes de distintos países de América Latina y el Caribe, así como de la diáspora sudaka por el mundo, una participación que nos emociona y confirma la necesidad de espacios de encuentro y acompañamiento para la escritura en nuestra lengua. La amplitud y diversidad de los proyectos recibidos nos honra y nos obliga también a dedicar más tiempo del previsto a su lectura atenta.
Por esta razón, el anuncio de la persona seleccionada se reprogramará para el próximo 7 de abril. Agradecemos profundamente la confianza depositada en esta convocatoria y la generosidad de quienes han compartido con nosotras sus procesos, intuiciones y búsquedas literarias. Nos llena de alegría imaginar que esta residencia pueda consolidarse en el tiempo y crecer en los próximos años como un espacio sostenido de intercambio entre territorios, escritorxs y comunidades.
Esta residencia nace precisamente con la voluntad de desplazar el modelo hegemónico de residencia literaria, históricamente asociado a circuitos elitistas o trayectorias ya legitimadas. En lugar de entenderla como un premio o un retiro excepcional, proponemos un dispositivo de encuentro y cuidado, pensado para acompañar procesos de escritura situados, abiertos y en transformación.
Por eso la residencia se articula en un territorio semi rural y comunitario, en diálogo con la ciudad, e incorpora tutorías, actividades públicas y espacios de intercambio con lectoras, creadoras y comunidades. Nos interesan especialmente las voces que escriben desde trayectorias no lineales, territorios no centrales o experiencias históricamente marginadas, y que conciben la escritura como una práctica viva, en relación con lo social, lo político y lo afectivo. Más que consagrar una obra terminada, buscamos sostener procesos, preguntas y formas nuevas de narrar el presente.
🔥Nos encontramos pronto!🔥